5 pasos para preparar una mochila digital estratégica al comenzar el curso

Este artículo nace de una reflexión que he compartido en LinkedIn con motivo del inicio de curso.

Me encanta viajar y septiembre siempre me ha parecido un viaje: cuando era maestra, lo vivía con nervios e ilusión y hoy, como consultora y formadora, lo sigo sintiendo igual… aunque desde otro lugar.

Acompañar a centros educativos y organizaciones en su estrategia digital también es eso: un viaje con retos, aprendizajes, decisiones y aspectos  inesperados. Por eso he querido recoger aquí algunas claves prácticas (y humanas) para empezar el curso con una mochila digital más ligera, consciente y con sentido.

Si eres docente, mentor digital, directivo o acompañas procesos de cambio… este artículo es para ti.

1. Elige con intención lo que vas a llevar

 

No todo lo digital suma.
Antes de lanzarte a probar nuevas apps, dedica un tiempo a revisar lo que ya usas. Pregúntate:

  • ¿Qué herramientas han sido realmente útiles en el día a día del aula o del centro?

  • ¿Qué ha funcionado bien… y qué ha generado más carga que beneficio?

  • ¿Qué puedes soltar este curso?

La sobrecarga digital también cansa. Y muchas veces viene de querer abarcarlo todo sin una estrategia clara.

2. Define el propósito antes que la herramienta

 

Cada tecnología que implementamos debería responder a un para qué.
No se trata de enseñar a usar una app, sino de ayudar a pensar pedagógicamente su uso.

Esto implica pasar de:

“Mira qué app tan chula” a “¿cómo puede esta herramienta mejorar un proceso de aprendizaje o gestión?, ¿va a ser realmente útil y es viable?”

Una buena estrategia digital no empieza en la tecnología.
Empieza en la pedagogía, en las necesidades reales del centro, del aula y de las personas.

3. Alinea tu estrategia digital con el corazón del centro

 

Y dirás…Raquel, ¿qué corazón? Piensa…¿Está conectada la hoja de ruta digital con el Proyecto Educativo del centro, el Plan de Mejora, los valores del centro, la visión?

Muchas veces, la digitalización avanza de forma paralela a los planes pedagógicos. Y eso genera ruido, desconexión y mucho cansancio.

Cuando acompañamos procesos de transformación digital, siempre partimos de aquí: de las personas, de los valores, de nuestro propósito, de los recursos que tenemos, revisando el rumbo, uniendo conexiones entre lo digital y lo educativo. Porque solo así la tecnología tiene sentido.

4. Prepárate para los imprevistos (y no pierdas la calma)

 

La tecnología, como los viajes, trae sorpresas. Más a veces. Y seguro que muchas de estas ya te suenan:  miedos, resistencias al cambio, falta de tiempo, cambios de normativa, apps que dejan de funcionar, la red que no funciona correctamente…

Y eso está bien. Porque no todo se puede controlar, pero sí se puede acompañar.

La clave está en tener margen de maniobra, mantener la calma y contar con apoyos: personas que puedan sostener el proceso, responder preguntas y reconducir cuando haga falta.

Una estrategia no es un plan cerrado. Es una plan, una hoja de ruta que te permite adaptarte. Por eso es prioritaria. 

5. No camines solo/a: crea red

 

Si algo aprendí como docente es que no puedes con todo solo y que hay gente más allá de tu aula dispuesta a ayudarte y que cree en tu visión. Nadie transforma una escuela o una organización solo/a. Nadie lidera una estrategia digital sin apoyo.

Por eso es importante:

  • Buscar acompañamiento externo si lo necesitas. Personas que comprendan tu contexto, tus ritmos y tus necesidades reales.
  • Identificar mentores o referentes fuera del centro. Que hayan estado en tu lugar, te comprendan y además, sepan de qué va esto. 
  • Crear un equipo dentro del centro que quiera caminar contigo, que comparta visión y entienda el cambio. 
  • Escuchar a quienes ya han recorrido parte del camino. 
  • Compartir, conectar, aprender con otras escuelas que también están transitando su propio viaje digital. Porque transformar no es solo avanzar: es hacerlo en comunidad.
 

Educar en lo digital también es construir una cultura digital más humana, inclusiva y consciente.
Y para eso, necesitamos red.

¿Qué llevaría tu centro en la mochila digital este curso?

Septiembre es el momento perfecto para hacer esta pregunta.
Para vaciar lo que pesa, conservar lo que importa y dejar espacio a lo nuevo.

No se trata de ir más rápido, sino de ir con rumbo.
Con propósito.
Con calma.

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Y si tu centro está empezando su propio viaje digital, recuerda:

📩 Estoy aquí para acompañarte si lo necesitas.

Si te interesa alguna formación de las que ofrezco, no dudes en ponerte en contacto conmigo